LO IMAGINARIO EN LACAN. TUDANCA L GIL P GORE


Lo imaginario en Lacan no se limita al campo de las imágenes. Lo imaginario pertenece al campo de la identificación, en el registro especular, con la imagen del semejante.?Lacan empieza estudiando el registro imaginario como el lugar donde se experimenta la angustia: parte del esquema óptico, de la imagen especular y de los trastornos de la relación con esta, lo Unheimlich del doble, para llegar finalmente al momento en que la imagen cobra autonomía y empieza a mirar. Momento de máxima angustia cuando la imagen no alcanza a vestir el objeto. […]?Sabemos que nada es tan fuerte como la pasión por sí mismo. Lo señala Lacan en diferentes momentos y especialmente a partir de la introducción del nudo borromeo. Sí, el ser humano está infatuado con su propia imagen y si decimos que el yo es paranoico en la medida en que solo acentúa la unidad imaginaria y cae en el espejismos de 'ser uno solo contra los otros'. Lacan descubrió que entre el yo y el síntoma hay una ruptura y que un psicoanálisis consiste, como muestran los testimonios de los AE, en deshacerse de toda creencia del yo, en deshacerse de la paranoia primitiva del yo para acceder al nudo del síntoma y saber hacer algo con él.

LO IMAGINARIO EN LACAN. TUDANCA L GIL P GORE
$345,00
LO IMAGINARIO EN LACAN. TUDANCA L GIL P GORE $345,00


Lo imaginario en Lacan no se limita al campo de las imágenes. Lo imaginario pertenece al campo de la identificación, en el registro especular, con la imagen del semejante.?Lacan empieza estudiando el registro imaginario como el lugar donde se experimenta la angustia: parte del esquema óptico, de la imagen especular y de los trastornos de la relación con esta, lo Unheimlich del doble, para llegar finalmente al momento en que la imagen cobra autonomía y empieza a mirar. Momento de máxima angustia cuando la imagen no alcanza a vestir el objeto. […]?Sabemos que nada es tan fuerte como la pasión por sí mismo. Lo señala Lacan en diferentes momentos y especialmente a partir de la introducción del nudo borromeo. Sí, el ser humano está infatuado con su propia imagen y si decimos que el yo es paranoico en la medida en que solo acentúa la unidad imaginaria y cae en el espejismos de 'ser uno solo contra los otros'. Lacan descubrió que entre el yo y el síntoma hay una ruptura y que un psicoanálisis consiste, como muestran los testimonios de los AE, en deshacerse de toda creencia del yo, en deshacerse de la paranoia primitiva del yo para acceder al nudo del síntoma y saber hacer algo con él.